Oda a Burroughs

William S. Burroughs ha sido uno de los grandes genios de la literatura del siglo XX por su desbordante capacidad de influenciar a varias generaciones de artistas y escritores.
Símbolo de la contracultura, se atrevió a decir lo que realmente pensaba de las cosas, de manera cruda y descarnada, sin metáforas ni rodeos de ningún tipo.
Vivió el lado más salvaje de la vida hasta su muerte, yonqui irredento pero sin perder nunca la perspectiva inteligente de la realidad
Su vasta producción literaria nos sumerge en un universo en proceso de descomposición, siempre clandestino y marginado de y por la sociedad, en el que refleja la naturaleza más vulgar y prosaica del ser humano, aquella que todos tenemos y de la que nos avergonzamos. En las páginas de sus libros vierte una denuncia sardónica y alucinada de la sociedad, despellejando uno a uno los valores y convencionalismos estandartes de las clases pudientes.
En fin, la obra y la vida de Burroughs no es más que un espejo en el que nos vemos reflejados a nosotros mismos, con nuestras miserias y debilidades.
Temática presente en las obras de Burroughs
Burroughs crea ficción partiendo de lo biográfico. En todas sus obras plasma el universo que le rodea, y las reflexiones y sensaciones resultantes de las diferentes situaciones en las que se ve envuelto.
Es por eso que la droga, al igual que la homosexualidad, están presentes en todas y cada una de las obras que conforman el corpus burroughsiano.
Burroughs, pese a escribir muchas de sus obras “desde” la droga, afirmaba que lejos de estimular la creatividad y liberarte de las convenciones de la vida cotidiana, te ata, entregándote como un dócil enfermo al control del sistema médico-legal-policial.
Es necesario aclarar, para poder entender las reflexiones de Burroughs, que lo que él denominaba droga, traducción del junk, que en inglés también significa basura, es el opio y sus derivados, destacando la heroína.
Según Burroughs, homologar el junk con el resto de drogas, es ridículo y sólo sirve para otorgar al Estado el control de la vida privada de una mayor cantidad de personas.
En definitiva, Burroughs desaconseja el consumo de heroína pese a haber sido yonqui durante más de veinte años.
Antes de que Burroughs se asentara en Tánger y escribiera su mítica novela El almuerzo desnudo, estaba obsesionado por la búsqueda de la alternativa al junk, encarnada en la ayahuasca. Sin embargo, su consumo le resultó tremendamente decepcionante.
Su condición de homesexual y lo que ello suponía en una sociedad como la americana en los años 50, repercutió inevitablemente en su obra.
Pero la temática de sus libros no se limitan al sexo y las drogas, cada libro de Burroughs es una manifiesta denuncia contra la sociedad actual y lo que ello conlleva, una crítica al abuso de poder, al culto al héroe, a la violencia ciega, a la obsesión materialista, a la intolerancia y a toda forma de hipocresía.
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www.wikipedia.es
www.elmundo.es/elmundolibro/2002/01/05/anticuario/1010151260.html
http://www.elortiba.org/burroughs.html
http://www.sysvisions.com/feedback-zine/especiales/e_burroughs.html
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